La Alimentación En Verano

La alimentación en verano
Consejos para las dietas para el verano
- Mantenerse bien hidratado: la bebida de preferencia será el agua. El exceso de sudoración propios del verano hacen más fácil sufrir deshidratación, lo que es particularmente peligroso en el caso de niños y ancianos.
- Verduras y hortalizas, dos veces al día. Ejemplos: gazpachos, salmorejos, pisto o ensaladas, que combinan varias hortalizas y verduras.
- La fruta, imprescindible. Al menos tres piezas de fruta cada día. También la fruta nos ayuda a hidratarnos (contiene un elevado porcentaje de agua) y también a mantener las defensas antioxidantes de nuestro organismo. Nos aportan también vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, como la vitamina C, los polifenoles y los carotenos.
- Pan y cereales integrales. Mejor optar por pan integral. Aporta más fibra, más vitaminas y minerales que el pan blanco. Igualmente se debe optar por las versiones integrales de cereales, pasta y arroz.
- Legumbres. son un alimento altamente recomendable por su alto valor nutritivo y su contenido el fibra. En verano apetecen más en forma de ensalada. Se recomienda consumirlas al menos dos veces por semana.
- Pescado. Es un alimento fundamental. En verano hay que aprovechar a los pescados azules tradicionales: el bonito, la sandía y el boquerón, que son fuente de ácidos grasos omega 3 y que conviene consumir al menos dos veces por semana. Los pescados son ricos en proteínas, fósforo y yodo.
- Helados: pueden ser una buena fuente de calcio cuando son cremosos.
- Preservar la cadena del frío es necesario durante todo el año, pero en verano se convierte en imprescindible. Hay que tenerlo en cuenta a la hora de realizar las compras, utilizando bolsas isotérmicas y acortando al máximo el tiempo entre la compra y la llegada a casa.
- Es preciso extremar la higiene al manipular los alimentos y lavarse las manos frecuentemente para evitar posibles intoxicaciones alimentarias.
Los alimentos esenciales para sobrevivir al verano
• Sandía. Es una fuente de vitamina C, que refuerza el sistema inmunitario y protege las mucosas. También es una fuente de betacaroteno o provitamina A, que protege la piel y los ojos de la acción solar.
• Plátano. Es el alimento preferido de casi todos los deportistas.
• Piña. Es la fruta más famosa para la retención de líquidos.
• Pepino. Esta hortaliza, siempre tan presente en las ensaladas, es una de las más diuréticas gracias a su alto contenido en potasio y agua.
• Papaya. Es una fruta acuosa de sabor dulce que aporta solo 43 calorías por cada 100 gramos. Contiene vitaminas del grupo B (B1, B2 y B3), gran canitdad de vitamina C, además de vitamina A y vitamina D. Contiene minerales como el sodio, el potasio, calcio, magnesio, fósforo, hierro, zinc y yodo.
• Manzana. Es la fibra más sana. Tiene ácidos orgánicos únicos. Baja el colesterol y el azúcar en sangre.
• Coco. Entre los minerales que aporta se encuentran el selenio y el zinc, que tienen propiedades antioxidantes. También se encuentran presentes en el coco la vitamina C, perfecta para la salud ósea entre otras cosas, la vitamina B1, clave para el sistema nervioso y vitamina B3 eficaz para reducir los niveles de colesterol.
• Lechuga. Está bien provista de minerales, especialmente de potasio, de calcio, de fósforo y de magnesio, así como oligoelementos.